En abril de 1904, con 23 años, Picasso se trasladó definitivamente a Francia, estableciéndose en un taller de la Place Ravignan, de la Butte de Montmartre. Allí conocerá a Fernande Olivier, quien será su amante durante siete años.

Pablo Picasso, “Fernande Olivier”

Una vez asentado en Francia, Pablo comenzó a entablar una relación más estrecha con los artistas del Montmartre, con amigos de la colonia española y con los representantes de la vanguardia literaria de París. Las reuniones mantenidas con estos últimos tenían lugar en el café “Closerie des Lilas”, y estaban protagonizadas en su mayoría por el escritor y publicista Guillaume Apollinaire, quien solía comentar muchas de las obras de Picasso, contribuyendo de esta manera a la expansión de su nombre.

Pablo Picasso (1881-1973). Mujer en camisa, 1905

La temática de esta etapa de la obra de Picasso es la vida circense, que encuentra su justificación en las frecuentes visitas al circo Medrano. Allí se encuentra con un mundo de color, protagonizado por saltimbanquis, acróbatas y arlequines, pero que, lejos de llenar sus lienzos de alegría como muchos suponen en este periodo, no dejan de imprimirles ese halo de misterio y tenebrosidad que hallábamos en su anterior periodo. El notable cambio en este ciclo, apartando la temática, se encuentra también en su paleta, que abandona los tonos fríos para refugiarse en los cálidos, sobre todo en el color rosa.

Familia de circo (1905)

 

En esta obra vemos claramente la transición entre el Periodo Azul y el Rosa. Se trata de un retrato de una mujer y un arlequín en el bar “Lapin Agile”, sitio que frecuentaba Picasso. No vemos interacción entre las dos personas, sino una relación fría y distante, puesto que cada uno tiene su mirada puesta en el vacío, en un ángulo muerto de aquel bar. Lo que nos hace clasificar este lienzo como perteneciente al Periodo Rosa es el personaje del arlequín y los colores empleados, mucho más cálidos, como los rojizos y amarillentos. Sin embargo, Picasso nos sigue mostrando el espíritu de abatimiento que reinaba en anteriores obras, como La bebedora de Ajenjo. Son personajes cansados y tristes, que se refugian en un bar.

En el “Lapin Agile” (Arlequín con copa), 1905

La obra que recoge la esencia de este periodo es, sin lugar a dudas, La familia de saltimbanquis, cuyas dimensiones alcanzan los dos por dos metros. El poeta austriaco Rainer Maria Rilke, quien vivió durante algún tiempo en la casa de la entonces propietaria del cuadro, expresó su impresión sobre el mismo con estas palabras: “Pero, quiénes son los trashumantes, dime, estas gentes aún más fugitivas que nosotros mismos…”

Picasso decidió tomar algunos de los personajes que ya habían aparecido en obras anteriores de esta etapa, y combinarlos en un mismo lienzo. Realizó la composición a modo de estudio, y no contento con el resultado, cambió completamente todos los personajes y su disposición y decidió volverlos a pintar sobre la misma tela.
Familia de saltimbanques, 1905
El motivo principal de este cuadro son los cuatro juglares masculinos, siendo uno de ellos el niño juglar, aunque ahora fuertemente modificado en la figura de una niña pequeña. Vemos el cuadro claramente dividido en dos partes: por un lado, la unidad familiar representada en los cinco miembros de la izquierda, y por otro, la solitaria joven de la derecha. La aparente lógica de la composición queda totalmente desmontada en un primer análisis: los personajes se hallan en un entorno confuso, representados, cada uno, a través de diferentes perspectivas en las que sus pies nos les marcan su correcta posición. Además, a la figura central de la obra, el bufón obeso vestido de rojo, le falta la mitad de la pierna derecha.
De nuevo, como en todo este periodo, a pesar de ver una paleta clara de colores cálidos, los personajes no  muestran felicidad alguna. Sus miradas se dirigen a puntos diversos del espacio, sin establecer comunicación entre ellos. Están juntos, son una familia, pero hay mucha distancia sentimental entre los miembros, distancia que pasa del plano psíquico al físico en la figura de la derecha.
Maternity by Pablo Picasso
En 1906, Picasso consigue vender la mayoría de sus cuadros “rosa” a un mismo comprador, y, por primera vez, puede disfrutar de una posición económica desahogada. Ese mismo año visita a sus padres en Barcelona, acompañado de su amante Fernande. Después, ambos parten a Lérida, donde el artista pinta El aseo, y Autorretrato con paleta, dando fin a el Periodo Rosa, que abrirá el camino hacia ciclo por el que Picasso ha sido mundialmente reconocido y a uno de los periodos más importantes de la Historia del Arte.
Garçon à la pipe
el presente artìculo fue tomado de: pincultura.blogspot.com
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