“Será uno de los nuestros cualquiera que refleje y reproduzca inmediata y genuinamente lo que para él sea inspiración creadora”.
Die Brücke

 

Las vanguardias pictóricas se caracterizan por numerosa  sucesión de estilos y tendencias artísticas en un espacio de tiempo relativamente corto. Como lo hacía Marinetti, poeta y editor italiano, con su futurismo y su libro “Bombardero de Adrianópolis”, lo mismo Tzara y Francis Picabia con el dadaísmo, o “El gran masturbador” surrealista que fue Salvador Dalí, Juan Gris y Picasso. Ahora, ¿cómo recordamos al expresionismo? ¿Quiénes son los nombres que representan a este movimiento artístico? La respuesta será, por lo general,  cuatro nombres, personas quienes trabajaron y se reunieron para formar en 1905 el “Die Brücke” (Los pintores del puente): Ernst Ludwig Kirchner, Erich Heckel, Karl Schmidt-Rottluff y Otto Müller; estos alemanes buscaban un camino intenso y agresivo, pinturas que mostraran una verdadera originalidad a través de la primera expresión, del primer pincelazo que consistió en la deformación de la realidad para expresar de manera más subjetiva la naturaleza y el ser humano.

Las pinturas de este movimiento se compusieron de imágenes claras y fuertes gracias a los colores y a sus combinaciones, además poseían un peso visual en el centro y, a primera vista, representan una escena de interés para el espectador. La expresión debía ser lo más intensa y viva posible para cumplir de inmediato con la máxima del movimiento que, en ese entonces, todavía no se formaba por completo: reproducir y reflejar aquello que sirviera como verdadera inspiración. “Recurrieron a posiciones o recortes sorprendentes e inusitados para montar sus composiciones en el marco de los cuadros (…): figuras, desnudos en el interior o al aire libre, escenas de circos y teatros de revista, bodegones, paisajes”. Para ellos, la pintura debía ser lo más cercano a cualquier expresión de vida.

artistas del expresionismo

 

Uno de los mejores ejemplos es “Los pintores del puente” (1925) realizado por Ernst Ludwig Kirchner, quien creó esta obra 12 años después de haberse separado del Die Brücke; sin embargo, lo interesante es que la escena representa el expresionismo alemán y la solidez en la paleta que aplica en los cuatro pintores. “Expresión”, esa es la clave, el punto álgido que, como el mismo término de la vanguardia lo sugiere, devela y esconde el mecanismo de la pintura al mismo tiempo. La expresión de cada hombre es diferente y ninguno mira al frente, algunos están de pie, de espaldas o sentados; “seres de una especie extraña” que se dan cita en una muestra de profundidad y perfección.

los pintores del puente

 

Ahora bien, si analizamos el cuadro, el hombre que se encuentra sentado, de perfil y con traje gris es Otto Müller, pintor que se integró al grupo en el año de 1910. Su semblante parece reflejar indiferencia, la mirada se enfoca en un punto en específico —sin saber con exactitud a qué— y se encuentra levemente encorvado. La pipa en la boca, el cruce de piernas y la mano izquierda que sostiene su codo derecho son elementos que parecen fundamentar esa curvatura, y resaltan la profundidad en su pensamiento o indiferencia. Se puede notar la forma alargada de su cabeza y una de las característica que poseía el Die Brücke: la intensificación del efecto decorativo con fuertes contornos y figuras alargadas; lo mismo sucede con su pierna cruzada y la caída de su pantalón, ese alargamiento parecía tener relación con la “poesía elegíaca” que los expertos resaltaban en sus cuadros.

Otto Muller pintor expresionista

Justo detrás de Müller se sitúa Ernst Ludwig Kirchner, del cual no se observa la totalidad de su cuerpo por los detalles frente a él —su protagonismo es sutil, pues es el autor de la pintura—. Al igual que Müller, Kirchner presenta el perfil de su rostro y una mirada fija al hombre de anteojos que se encuentra frente a él; una mirada penetrante que refleja pesadez y firmeza en contra de alguno de los hombres que está de pie. El efecto de sombra en su rostro le otorga un toque de misterio e intensidad. En sus manos sostiene un papel de gran tamaño, el conjunto y posición de sus brazos junto con las manos parecen reclamar algo o trata de hacer que se fije la mirada en aquella hoja. Su trabajo se describe como “el mayor, el más sensible, el más genial y el de más fácil adaptación (…), desarrolló una pintura propia, atrevida y grandiosa” con referencias a la sociedad, a las mujeres, a los cuerpos y a lo exótico.

Ernst Ludwig Kirchner pintores Die Brucke

El sujeto que se encuentra en el centro de la pintura, de poco cabello, es Erich Heckel. Tal vez sea a quien observa Kirchner, y por eso su cabeza se encuentra levemente ladeada y su mirada enfocada hacia un punto distante, con las manos en los bolsillos y con un rostro expectante, Heckel parece meditar. Según los críticos, a él se le achaca el arquetipo de hombre expresionista —“frente alta y mirada perdida”—, así como la introducción de ciertos principios de la vanguardia cubista, ya que “su carácter lírico le llevó a pintar cuadros cuyo ambiente recuerda a Dostoievsky”.

 

Erich Heckel pintores de El Puente

 

Por último, de espaldas pero con un movimiento que deja ver el perfil de su rostro y cuerpo, Karl Schmidt-Rottluff, lo que más llama la atención de este personaje es la postura en la que se encuentra: manos en los bolsillos, leve inclinación del cuerpo, flexión de la pierna y rostro de perfil. La combinación de color negro y el manejo de sombras constituyen, en su mayoría, a este hombre, a excepción de los tonos utilizados en su cara y anteojos. Su rostro está dibujado de manera sencilla pero con los pincelazos justos para otorgar misterio y pasividad. “Tampoco él rechazó el influjo del cubismo, que le condujo a la consolidación estereométrica de las formas y la moderación en los colores”.

artistas del expresionismo

Estos cuatro pintores que formaron el Die Brücke determinaron el rumbo de acuerdo con el revisionismo pictórico. La perspectiva que pretende establecer Kirchner en el cuadro, a primera vista, es la llegada a una reunión, el descubrimiento de una realidad y la exhibición del grupo; parece, a la vez, una escena encerrada y con poco espacio que transmite agitación y estrechez. La combinación de colores es propia del expresionismo; la sublimidad de la pintura está en el juego de miradas de Kirchner que conduce a quién mira a quién, qué miran, qué manifiesta su mirada y qué expresan, algo así como “I am he as you are he as you are me and we are all together”.

 

Artículo de  marzo 27, 2017

Tomado desde http://culturacolectiva.com

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s