Autor: Juan Gelman

querido julio:

te escribo una carta porque no puedo hablar de vos, sino con vos. y es así porque sos un compañero, parte mía, compañía, y de eso no se puede hablar, se puede hablar con eso.

hace mucho que nos acompañás, compañereás.

hacia 1971 (por ejemplo), paco urondo te envió a parís un recorte de periódico argentino: algunas pocas líneas informaban sobre una acción armada contra la dictadura militar. paco había participado en la acción y te lo hacía saber de esa manera. porque lo acompañaste entonces. fue la primera vez que paco se jugó la vida y allí estuviste vos, acompañándolo.

paco se jugó la vida en nombre de la dignidad, contra el dolor, por la belleza. lo acompañaban miles de padeceres, y su desprecio por este mundo vil, y también vos, tu dignidad, tu belleza, tu apuesta contra este mundo vil.

es curioso: el escritor julio Cortázar se va de la patria hace treinta años, se instala en parís, escribe sin barullo, crea, crea, y nosotros, que vinimos después y no te conocimos antes, que tomamos las armas porque buscábamos la palabra justa, sabemos que nunca traicionaste esa palabra, ni el olor a aserrín de los cafés de buenos aires, ni el retenido viento de lo que por ahí se apalabra y palabrea.
nunca nos traicionaste.

en corrientes y esmeralda, en otros tiempos, vi pasar a escritores que nunca dejaron el país y escribían como un francés cualquiera. yo entendí mejor a buenos aires leyendo lo que vos escribías en parís.  así es tu grandeza, así tu amor.

también entendí mejor el mundo leyéndote. o sea, lo quise más. creo que no sería difícil demostrar cómo y por qué tu literatura es más audaz que la de borges, más inicial, más misteriosa y perfecta, es decir, más abierta a todos los temblores por venir, más cariñosa del presente y, por eso mismo, más respetuosa o dolida del pasado.

a vos siempre te veo —como tu personaje— inventando un camino para ir de una ventana a otra ventana, del misterio de un puño a los crepúsculos de mozart, de un ser a otro, y otro, y otro, y otro.

siempre sentí que tu amor es infinito.

siempre supe que tu obra nos abriga, que tu mejor obra sos vos.

 

Fuente original: Fuente: Hugo Niño (Ed.), Queremos tanto a Julio. 20 autores para Cortázar, Managua, Nueva Nicaragua, 1984, págs. 19-20.

Tomado desde: http://www.el-historiador.com.ar

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s